Labios agrietados que no se curan: causas y cuidado

Te aplicas bálsamo, esperas unos días y, en lugar de mejorar, los labios siguen tirantes, se pelan y vuelven a agrietarse. Cuando los labios agrietados no acaban de curar, casi siempre hay una mezcla de causas y algún hábito que, sin querer, lo empeora. Te explicamos por qué pasa y cómo cuidarlos de verdad.

Por qué se agrietan los labios

La piel de los labios es especialmente fina y no tiene glándulas sebáceas como el resto de la cara, así que pierde hidratación y se agrieta con facilidad. Los factores más habituales son el frío y el viento, el sol, la respiración por la boca, la deshidratación y el contacto con productos irritantes.

Por qué no terminan de curar

Si la grieta se cronifica, suele ser por un círculo que se repite:

  • Lamerse los labios: la saliva alivia un segundo, pero al evaporarse los reseca todavía más.
  • Arrancar las pieles: abre pequeñas heridas que tardan más en cerrar.
  • Usar productos que irritan: algunos bálsamos con perfumes, mentol o alcohol dan sensación de frescor pero resecan.
  • No ser constante: la barrera necesita protección repetida, no una sola aplicación.

Como recuerda la Academia Española de Dermatología y Venereología, cuidar la barrera de la piel y evitar los factores que la dañan es la base para que se recupere.

Cómo cuidar unos labios agrietados

  • Hidrata y protege con fórmulas suaves, sin alcohol ni perfumes, varias veces al día.
  • Evita lamerte o morderte los labios y no arranques las pieles.
  • Protégelos antes de salir al frío o al sol.
  • Bebe suficiente agua: la hidratación también se cuida desde dentro.

Una crema pensada para reparar y proteger, como LipCare Repair® —con activos de origen natural, tecnología liposomal y sin alcohol ni petrolatos—, ayuda a mantener la zona hidratada mientras la barrera se recupera. Es un apoyo cosmético, no un sustituto del criterio profesional.

Cuándo consultar con un profesional

Si las grietas duelen mucho, sangran, se infectan o no mejoran en un par de semanas a pesar del cuidado, conviene consultar con tu médico o dermatólogo para descartar otras causas.

En resumen

Los labios se agrietan porque su piel es fina y pierde hidratación con facilidad, y no curan cuando se suman malos hábitos y productos irritantes. La clave es proteger la barrera con fórmulas suaves, ser constante y no maltratar la zona.

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